El yuan offshore mantuvo su posición en aproximadamente 6.96 por dólar el martes, marcando su proximidad a un pico de 32 meses. Esta estabilidad siguió a la decisión del Banco Popular de China de mantener las tasas de préstamo sin cambios, lo que refleja una preferencia por el apoyo económico específico en lugar de un relajamiento monetario generalizado. Específicamente, el banco central mantuvo las tasas preferenciales de préstamos a un año y a cinco años en 3.0% y 3.5%, respectivamente, continuando con una tendencia de estabilidad política de ocho meses. Este movimiento subraya la estrategia de Beijing de implementar medidas de estímulo selectivas en respuesta a una desaceleración del impulso económico, afectado notablemente por la caída del gasto de los hogares y un sector inmobiliario en dificultades. En lugar de reducir las tasas de referencia, el enfoque ha sido la asistencia dirigida a empresas privadas, pequeñas empresas e inversiones tecnológicas. Al mismo tiempo, la fortaleza del yuan en relación con el dólar ha aliviado parte de la presión sobre los responsables políticos, permitiendo un enfoque en mantener la estabilidad de la moneda. Mientras tanto, el dólar experimentó presión a la baja tras la postura confrontativa de la Casa Blanca hacia la Unión Europea respecto al futuro de Groenlandia, inestabilizando los mercados globales.