El miércoles, los futuros del crudo WTI experimentaron una caída de más del 1%, situándose aproximadamente en $59.5 por barril. Este movimiento revirtió las ganancias de la sesión anterior, influenciado por tensiones geopolíticas y la expectativa de aumentos en los inventarios. La afirmación del Presidente Trump sobre un interés inquebrantable en Groenlandia, junto con amenazas previas de nuevos aranceles europeos, ha generado preocupaciones sobre posibles desaceleraciones en el crecimiento económico. Paralelamente, las expectativas del mercado apuntaban a un aumento en los inventarios de crudo y gasolina en EE. UU. para la semana anterior, mientras que se esperaba una disminución en las reservas de destilados, a medida que el mercado aguardaba los datos de la Administración de Información de Energía (EIA). Equilibrando parcialmente estos factores, Kazajistán, miembro de la coalición OPEP+, cesó temporalmente las operaciones en sus campos de Tengiz y Korolev debido a problemas de energía, con una suspensión de la producción esperada de unos 7 a 10 días. Además, las fuerzas estadounidenses incautaron un séptimo petrolero vinculado a Venezuela, intensificando los esfuerzos por mantener las sanciones y desbaratar el comercio de petróleo de la nación.