El rendimiento del bono del Tesoro de EE. UU. a 10 años se mantuvo alrededor del nivel del 4.29% el miércoles, manteniendo el crecimiento de la semana para alcanzar máximos de cinco meses. Esto se produce mientras los mercados continúan evaluando el grado de reticencia global hacia los activos de EE. UU. y las implicaciones de las ventas de bonos en Japón. Durante el Foro Económico Mundial, la administración de EE. UU. reiteró su fuerte interés en adquirir Groenlandia y aconsejó contra las posibles respuestas europeas a los aranceles, aunque el presidente Trump descartó el uso de intervención militar. Mientras tanto, los mercados de bonos globales sienten la presión debido al descenso de los bonos soberanos japoneses, tras la indicación de la primera ministra Takaichi de posibles recortes de impuestos en alimentos si gana las inminentes elecciones anticipadas. Esta propuesta se suma a los desafíos crecientes del déficit de Japón. Además, la perspectiva de tasas de interés de la Reserva Federal se inclina hacia un aumento, impulsada por la posibilidad de que el exgobernador de la Fed, Walsh, sea nombrado presidente más adelante este año. Conocido por su postura agresiva y defensa de un balance de la Fed más simplificado, la nominación de Walsh podría cambiar las expectativas del mercado.