El euro avanzó a más de $1.18, marcando su nivel más alto desde mediados de septiembre, mientras el dólar estadounidense continuó su declive desde la semana pasada. Este movimiento ocurrió en medio de una mayor cautela en el mercado respecto a una posible intervención de Japón en el yen y con expectativas del anuncio de la política de la Reserva Federal programado para el miércoles. Aunque se anticipa en gran medida que la Fed mantendrá las tasas de interés actuales, los inversores están observando con atención cualquier señal sobre el momento de un posible recorte de tasas, especialmente ante la creciente especulación de que un sucesor más moderado del presidente de la Fed, Jerome Powell, podría ser nombrado esta semana. Paralelamente, los inversores se mantuvieron vigilantes ante las crecientes tensiones geopolíticas y comerciales. Inicialmente, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, amenazó a varias naciones europeas con nuevos aranceles en un movimiento asociado con Groenlandia, pero luego se retractó tras el anuncio de un acuerdo marco dirigido a un futuro trato. Además, advirtió que Estados Unidos podría imponer aranceles del 100% a Canadá si procedía con un acuerdo comercial con China.