El Índice de Precios de Producción (PPI, por sus siglas en inglés) en España experimentó una mayor disminución en diciembre de 2025, alcanzando un retroceso del -3.0% en comparación con el mismo mes del año anterior. Esta cifra representa una caída más pronunciada en relación con el -2.5% registrado en noviembre de 2025. Los datos, actualizados el 26 de enero de 2026, reflejan un descenso continuado, profundizando la tendencia a la baja que se ha observado en los últimos meses.
El PPI, que mide el promedio de los cambios en los precios recibidos por los productores nacionales por su producción, es un indicador clave para evaluar las presiones inflacionarias desde el lado de la oferta. La reducción en el índice sugiere una disminución en los costos de producción para las empresas, lo cual podría estar influido por factores como la caída en el precio de las materias primas o una menor demanda global de determinados productos españoles.
Este decrecimiento en el PPI se produce en un contexto en el que la economía española está enfrentando desafíos tanto a nivel nacional como internacional. La situación podría impactar en las estrategias de precios de las empresas, así como en las decisiones de política económica del Gobierno para estimular la actividad económica en el país. La atención ahora se centra en cómo estas cifras influirán en las expectativas económicas para el año 2026 y si este patrón de deflación se mantendrá en los próximos meses.