El rendimiento del Bund alemán a 10 años ha disminuido a 2.88%, después de alcanzar un pico ligeramente por encima del 2.9% el viernes, su nivel más alto desde finales de diciembre. Esto ocurre tras la reciente volatilidad en los mercados japoneses y el aumento de tensiones geopolíticas, particularmento en relación con Groenlandia. Los datos publicados el lunes indican que el sentimiento empresarial alemán se mantuvo estable en enero, no cumpliendo con las expectativas de un leve repunte. Los inversores ahora se centran en una serie de próximos informes económicos, incluyendo las cifras preliminares de inflación de enero de Alemania, los datos del PIB del cuarto trimestre y el anuncio de política de la Reserva Federal previsto para el miércoles, donde se anticipa en gran medida que las tasas de interés se mantengan estables. Añade incertidumbre creciente la especulación de que un candidato más moderado para suceder potencialmente al presidente de la Fed, Jerome Powell, podría ser nombrado tan pronto como esta semana.