El índice del dólar se debilitó por tercera sesión consecutiva el lunes, cayendo aproximadamente a 97.2, marcando su nivel más bajo en más de cuatro meses. Esto sigue a la caída del 1.9% de la semana pasada, el descenso semanal más pronunciado desde abril. La continua tendencia de "vender América" sigue afectando al dólar, en medio de crecientes especulaciones de que funcionarios estadounidenses y japoneses podrían colaborar en una intervención en el mercado de divisas para fortalecer el yen. También están aumentando las preocupaciones sobre un posible cierre del gobierno, impulsadas por las amenazas de líderes demócratas de bloquear un paquete de financiamiento de $1.2 billones a menos que excluya fondos adicionales para Seguridad Nacional, en respuesta a otro incidente de tiroteo en Minnesota que involucra a un ciudadano estadounidense. Además, los inversionistas están esperando con interés la primera decisión de política monetaria del año de la Reserva Federal programada para el miércoles. Aunque se anticipa mayoritariamente una pausa en las tasas, los operadores prestarán mucha atención a las proyecciones económicas de la Fed y a sus comentarios sobre futuras políticas de tasas. Además, existe la conjetura de que el anuncio del próximo presidente de la Reserva Federal podría ocurrir tan pronto como esta semana.