En enero, los futuros del zinc en el Reino Unido se dispararon a $3,360 por tonelada, alcanzando un pico de tres años. Este aumento se alinea con la tendencia ascendente observada en los metales básicos, impulsada por restricciones de suministro. A pesar de un aumento del 6.3% en la producción de zinc extraído el año pasado, se esperaba que la producción de zinc refinado disminuyera un 2%, según datos recientes. Esta tendencia se debe en gran medida a los recortes de producción en las fundiciones de Kazajistán y Japón, con el notable cierre de la instalación de Toho Zinc Annaka en Japón ejerciendo una presión significativa. Además, los cargos por tratamiento del zinc ascendieron aproximadamente a $100 por tonelada, un marcado contraste con los $115 negativos observados al final del año anterior, según encuestas privadas. Como resultado, las existencias de zinc en la Bolsa de Metales de Londres (LME) cayeron a 110 mil toneladas desde 230.5 mil toneladas al comienzo del año pasado, tras una casi agotamiento de las existencias tanto aseguradas como no aseguradas al inicio del cuarto trimestre. En términos generales, los metales básicos han ganado apoyo por las expectativas de que las iniciativas en electrificación e inversiones en centros de datos sostendrán la demanda de insumos industriales, a pesar de los desafíos para el crecimiento económico global.