Los futuros del crudo WTI mantuvieron su reciente tendencia a la baja, estableciéndose alrededor de $60.5 por barril el martes. Este movimiento refleja la evaluación de los comerciantes sobre el equilibrio global de oferta y demanda en un contexto de persistentes riesgos geopolíticos. Los precios enfrentaron presiones a la baja ya que los problemas con el flujo de petróleo de Kazajistán se aliviaron después de que se reanudaran las operaciones en una importante terminal de exportación en el Mar Negro. Sin embargo, este impulso bajista se vio contrarrestado en cierta medida por las interrupciones en la producción en Estados Unidos, donde se informó que una tormenta invernal severa provocó una disminución del 15% en la producción nacional durante el fin de semana. En el ámbito geopolítico, el aumento de las tensiones en el Medio Oriente, destacado por el refuerzo de la presencia militar de Estados Unidos debido a las crecientes fricciones con Irán, ha generado preocupaciones sobre posibles disturbios en los suministros de energía regionales. Además, las negociaciones mediadas por Estados Unidos entre Rusia y Ucrania han estado estancadas, lo que ha apoyado los niveles de precios, ya que indican que es probable que las restricciones en las exportaciones de crudo ruso continúen.