El rendimiento del bono del gobierno de Japón a 10 años aumentó aproximadamente al 2.28% el martes, recuperándose de un mínimo de una semana en medio de la incertidumbre política, ya que comenzó la campaña para las elecciones anticipadas de la cámara baja. La Primera Ministra Sanae Takaichi experimentó un leve descenso en las tasas de aprobación. Su decisión de convocar las elecciones con el objetivo de consolidar el poder e incrementar el gasto gubernamental ha generado inquietudes respecto a las perspectivas fiscales de Japón. En cuanto a la política monetaria, el Banco de Japón mantuvo sus tasas de interés sin cambios la semana pasada después de haberlas elevado a un máximo de 30 años de 0.75% en diciembre. El banco central enfatizó su disposición a aumentar aún más las tasas si se logran las metas económicas y de inflación, al mismo tiempo que ajustó al alza sus previsiones de inflación.