El Banco Nacional de la República Kirguisa ha decidido mantener su tasa de interés de referencia en 11.00% tras su reunión del 26 de enero de 2026. Esta tasa se mantiene en el nivel más alto observado desde abril de 2024. La decisión de mantener las tasas estables sigue a medidas de ajuste previas y se basa en la conclusión del banco central de que las condiciones monetarias actuales son adecuadamente restrictivas para dirigir la inflación de vuelta a su rango objetivo a mediano plazo de 5–7%. A mediados de enero, la inflación anual se registró en 9.4%, sin cambios desde finales de 2025. Esta estabilidad se atribuye a una ligera desaceleración en el crecimiento de los precios de los alimentos, aunque los precios de los bienes no alimentarios y los servicios continúan aumentando. La actividad económica sigue siendo fuerte, con un aumento proyectado del PIB real de aproximadamente 11.1% en 2025, en gran medida impulsado por el crecimiento en los sectores de la construcción y los servicios. El banco central ha señalado riesgos externos persistentes, incluyendo fluctuaciones en los precios globales de alimentos y materias primas e incertidumbres geopolíticas, y ha indicado disposición para ajustar la política si los riesgos para la estabilidad de precios aumentan. La próxima reunión de política está programada para el 23 de febrero de 2026.