El yen japonés se mantuvo cerca de la marca de 157 por dólar el jueves, marcando su posición más débil en casi dos semanas y reflejando una caída de más del 1% esta semana, a medida que el país se acerca a las elecciones de la cámara baja programadas para el fin de semana. Se anticipa que el Partido Liberal Democrático (LDP), liderado por la Primera Ministra Takaichi, obtenga más escaños en las elecciones. Ella busca la aprobación de los votantes para un aumento en el gasto público y otros objetivos políticos. Desde que Takaichi asumió el cargo, tanto los bonos japoneses como el yen han enfrentado presiones debido a su defensa de políticas fiscales expansivas, lo que ha generado preocupaciones sobre la sostenibilidad de la deuda de Japón. Los inversores también están centrando su atención en el informe del PIB de Japón para el cuarto trimestre, que se publicará la próxima semana, con expectativas de una recuperación tras una contracción significativa en el trimestre anterior. Recientemente, Takaichi indicó que un yen más débil podría ser beneficioso para los exportadores, aunque luego aclaró que sus comentarios estaban destinados a respaldar una economía adaptable a las fluctuaciones de la moneda. El yen había subido hasta un 4.5% a finales de enero en medio de rumores de una posible intervención monetaria colaborativa entre Estados Unidos y Japón, pero desde entonces ha perdido más de la mitad de esas ganancias.