El rendimiento del bono del Tesoro estadounidense a 10 años disminuyó ligeramente a aproximadamente 4.26% el jueves, aunque se mantuvo cerca de su punto más alto desde agosto. Esto se debió en parte a especulaciones de que la Reserva Federal podría abstenerse de recortar las tasas de interés. La Gobernadora de la Fed, Lisa Cook, destacó preocupaciones sobre la inflación estancada en lugar de un mercado laboral enfriándose, sugiriendo que se opondría a recortes de tasas hasta que disminuyan las presiones inflacionarias. Los inversionistas también contemplaron el impacto de la posible nominación de Kevin Warsh como Presidente de la Fed, dado su preferencia por un balance de la Fed más reducido y un enfoque más cauteloso para reducir las tasas. En cuanto a los datos económicos, el informe de ADP reveló que el crecimiento del empleo en el sector privado quedó considerablemente por debajo de las expectativas, mientras que la actividad del sector servicios superó las predicciones. Simultáneamente, el Tesoro de EE. UU. mantuvo su estrategia de emisión para los próximos trimestres, optando por una mayor proporción de pagarés a corto plazo en lugar de bonos a largo plazo para administrar mejor los costos de endeudamiento en medio de tasas de interés altas.