En febrero, el Banco de Inglaterra mantuvo su tasa de interés en 3.75%, tras una votación ajustada de 5 a 4 entre los responsables de la política que evaluaron cuidadosamente las presiones inflacionarias decrecientes frente a las amenazas de una economía tambaleante. Notablemente, cuatro miembros estuvieron a favor de una reducción de 25 puntos básicos, destacando las crecientes divergencias dentro del Comité de Política Monetaria. Aunque la inflación se mantiene por encima del objetivo del 2%, se prevé que se realineará más cerca de esa marca para abril, en parte influenciada por cambios en los precios de la energía. El crecimiento salarial y la inflación en servicios han mostrado signos de moderación, lo que indica una expansión económica lenta y un aumento del margen en el mercado laboral. Los responsables de la política observaron una reducción en el riesgo de una inflación persistente; sin embargo, el potencial de una demanda reducida y un mercado laboral debilitado presenta riesgos a la baja. Desde agosto de 2024, la tasa de interés se ha reducido en 150 puntos básicos, disminuyendo el efecto de restricción de las políticas actuales. El comité indicó que es probable que se produzcan más reducciones de tasas, aunque estarán supeditadas a los datos de inflación futuros, con decisiones venideras que se espera que requieran una cuidadosa deliberación.