El índice del dólar, tras un aumento temprano, se estabilizó en 97.6 el jueves. Esto se produjo en medio de renovadas preocupaciones sobre las perspectivas económicas de EE. UU., la fragilidad del mercado laboral y las valoraciones elevadas en el sector de la inteligencia artificial. El informe de Challenger reveló que las empresas estadounidenses anunciaron 108.4 mil recortes de empleo en el último mes, marcando la reducción más significativa en enero desde 2009. Al mismo tiempo, las solicitudes iniciales de subsidio por desempleo aumentaron a 231 mil, el nivel más alto en dos meses y superando las 212 mil previstas. Avivando aún más el sentimiento de cautela, el informe de ADP indicó que el crecimiento del empleo en el sector privado estuvo significativamente por debajo de las expectativas. Estos consecutivos datos laborales más débiles reforzaron las expectativas de potenciales recortes de tasas por parte de la Reserva Federal, con los mercados anticipando una reducción inicial en junio y otra posible en septiembre. Mientras tanto, tanto el Banco Central Europeo como el Banco de Inglaterra mantuvieron sus tasas de interés, como se esperaba. En respuesta, el dólar se disparó frente a la libra esterlina, ya que los operadores percibieron la postura del Banco de Inglaterra como más moderada. Por el contrario, el dólar mostró poco movimiento frente al euro, pero enfrentó un declive frente al franco suizo.