El viernes, el índice Ibovespa experimentó un leve descenso, cayendo por debajo de los 182,000, influenciado principalmente por resultados menos favorables de Bradesco. El banco sufrió una pérdida de más del 4%, ya que su perspectiva cautelosa para 2026 eclipsó sus sólidos resultados del cuarto trimestre de 2025. Otras instituciones financieras también enfrentaron desafíos; Itaú registró una disminución del 0.3% y el Banco do Brasil cayó más de un 1%. En contraste, Petrobras experimentó una ganancia del 0.6% impulsada por el aumento de los precios del petróleo, y Vale avanzó casi un 1% tras la revisión del objetivo de precio de su American Depositary Receipt (ADR) por parte de Itaú BBA, que pasó de US$14 a US$19 a principios de semana, manteniendo una recomendación de compra. Concurrentemente, el Ministerio de Finanzas de Brasil realizó ligeros ajustes en sus proyecciones económicas, reduciendo la previsión de crecimiento para 2026 mientras aumentaba la estimación de inflación.