El índice Ibovespa concluyó la sesión del viernes con un aumento del 0.5%, alcanzando los 182,950 puntos, ya que las ganancias en acciones cíclicas y domésticas específicas contrarrestaron la persistente cautela en torno al sector bancario. El sector financiero continuó presionando negativamente al índice, con Bradesco descendiendo aún más debido a que su guía conservadora para 2026 eclipsó su reciente sólido rendimiento. De manera similar, Banco do Brasil y Santander Brasil experimentaron leves disminuciones. Sin embargo, Itaúsa subió casi un 3% y B3 escaló más del 4.5%, brindando apoyo al índice. Petrobras vio una ligera caída en consonancia con la volatilidad de los precios del petróleo en anticipación de las conversaciones entre EE.UU. e Irán en Omán, y Vale cayó a pesar de las recientes revisiones positivas de corredurías. En otros sectores, Eletrobras subió más del 1%, y Embraer obtuvo ganancias modestas. En el ámbito macroeconómico, el Ministerio de Finanzas ajustó su previsión de crecimiento para 2026 a la baja mientras aumentaba sus expectativas de inflación, contribuyendo a un entorno de políticas mixtas. En general, el índice logró cerrar la sesión con una ganancia del 0.5%.