La plata experimentó un aumento de más del 2%, acercándose a los $80 por onza el lunes, como continuación de un significativo incremento del 10% observado en la sesión anterior. Este repunte se produce tras un declive histórico que vio al metal perder casi la mitad de su valor. Los inversores reaccionaron positivamente a la victoria aplastante del partido gobernante de la Primera Ministra Sanae Takaichi en las elecciones de Japón durante el fin de semana, lo que sienta las bases para sus propuestas de medidas fiscales expansivas. Al mismo tiempo, Estados Unidos e Irán entablaron conversaciones en Omán el viernes con el objetivo de reducir las tensiones emergentes, aunque Irán persistió en su postura de continuar con el enriquecimiento de combustible nuclear. Los participantes del mercado también están esperando con gran interés los datos clave sobre empleo e inflación en Estados Unidos que se publicarán esta semana, los cuales ofrecerán pistas sobre la política monetaria futura de la Reserva Federal. El Secretario del Tesoro de Estados Unidos, Scott Bessent, señaló que los movimientos dramáticos de la semana pasada en los metales preciosos fueron impulsados por el comercio especulativo de inversores chinos, calificando el pico anterior como un estallido especulativo.