Los precios del cobre se mantuvieron alrededor de $5.90 por libra el lunes, después de una semana marcada por una volatilidad significativa. Los inversores están sopesando actualmente las limitaciones de suministro en curso frente a las señales de disminución de la demanda de China, el mayor consumidor mundial. La actividad industrial en China se ha desacelerado a medida que los fabricantes reducen sus operaciones antes de las prolongadas celebraciones del Año Nuevo Lunar. A pesar de esto, la fuerte demanda global continúa, impulsada por la transición energética y la expansión de los centros de datos, lo que mantiene la estabilidad del mercado. En cuanto a la oferta, varias operaciones mineras importantes están lidiando con cortes de energía, lo que contribuye a pronósticos de producción cautelosos. La Asociación de Industrias de Metales No Ferrosos de China anticipa que la producción de cobre refinado aumentará aproximadamente un 5% en 2026, una tasa que refleja solo la mitad del crecimiento visto en 2025. En un desarrollo relacionado, el Secretario del Tesoro de EE. UU., Scott Bessent, atribuyó las fluctuaciones pronunciadas de la semana pasada en el mercado de metales a los comerciantes chinos, caracterizando el reciente aumento como un auge especulativo.