El franco suizo se negoció apenas por debajo de 0,770 por USD, acercándose a su nivel más fuerte desde 2011, respaldado por la demanda de activos de refugio y por un dólar más débil. El sentimiento de los inversores se mantuvo cauto en medio de la persistente preocupación por la inteligencia artificial y las directrices de los reguladores chinos, que instaron a las instituciones financieras a reducir su exposición a los bonos del Tesoro de Estados Unidos ante la incertidumbre sobre la política económica, una postura que ha sido secundada por otras grandes economías.
Los participantes del mercado están ahora pendientes de las cifras de inflación de enero, que se publicarán el 13 de febrero, y los analistas prevén una inflación anual del 0,1% y una caída mensual del 0,1%. El presidente del Swiss National Bank (SNB), Martin Schlegel, ha destacado recientemente los desafíos asociados con la baja inflación y el actual entorno de tipos de interés, reiterando el compromiso del SNB con la estabilidad de precios dentro de su rango objetivo de inflación del 0–2%. Schlegel también reafirmó su opinión de que la inflación suiza aumentará ligeramente en el próximo mes y que la orientación actual de la política monetaria sigue siendo adecuada.