El yen japonés se mantuvo alrededor de 155.7 por dólar el martes, conservando ganancias de casi un 1% respecto a la sesión anterior. La moneda contó con el apoyo de una renovada intervención verbal desde Tokio tras la contundente victoria de la Primera Ministra Sanae Takaichi en las elecciones generales del domingo. Los mercados también le otorgan a Takaichi cierto beneficio de la duda, ya que ha prometido que sus medidas de estímulo no ejercerán una presión adicional sobre las finanzas públicas del país.
La coalición gobernante aseguró una supermayoría de dos tercios en la cámara baja, lo que otorga a Takaichi un sólido mandato para impulsar un mayor gasto y recortes de impuestos. El lunes, reiteró su compromiso de suspender durante dos años el impuesto sobre las ventas del 8% aplicado a los alimentos. El yen también se vio respaldado por entradas de capital, ya que la renta variable japonesa repuntó hasta nuevos máximos históricos tras las elecciones, incluso cuando los bonos nacionales se vieron presionados en medio de la creciente preocupación por las perspectivas fiscales de Japón.