El rendimiento del bono gubernamental chino a 10 años cayó por debajo del 1,8% el martes, acercándose a su nivel más bajo en ocho semanas, después de que los reguladores instaran a los bancos a limitar su exposición excesiva a los US Treasuries. Se ordenó a las instituciones financieras que redujeran sus tenencias de Treasuries y recortaran posiciones donde la exposición fuera particularmente elevada, y las autoridades citaron preocupaciones sobre el riesgo de concentración y la volatilidad del mercado. Los funcionarios subrayaron que esta medida está concebida como una estrategia de diversificación del riesgo de mercado más que como una señal geopolítica o un indicio de pérdida de confianza en el crédito soberano de Estados Unidos.
El cambio de política respalda una tendencia más amplia de diversificación respecto de los activos denominados en dólares y podría acelerar la repatriación de capital hacia los mercados chinos, añadiendo presión bajista sobre los rendimientos internos. Al mismo tiempo, el People’s Bank of China ha estado inyectando liquidez antes del Año Nuevo Lunar para hacer frente a un importante déficit temporal de financiación provocado por el aumento de las retiradas de efectivo para gastos relacionados con las festividades. Esta liquidez adicional incrementa la demanda de bonos gubernamentales por parte de los bancos, ejerciendo una presión adicional a la baja sobre los rendimientos.