El FTSE 100 subió más de un 0,5% el viernes y cerró en un máximo histórico de 10.687 puntos, impulsado por la fortaleza de los valores bancarios y de bienes de consumo, así como por el viento de cola procedente de la decisión del Tribunal Supremo de Estados Unidos de anular una parte sustancial de los aranceles globales del presidente Trump. El ánimo de los inversores mejoró aún más gracias a sólidos datos internos, entre ellos las ventas minoristas, los PMIs preliminares de febrero y las cifras de finanzas públicas, que en conjunto apuntan a que la economía del Reino Unido se encuentra en una posición más sólida.
Las ventas minoristas registraron su ritmo de crecimiento más rápido en 20 meses, lo que indica una demanda de los consumidores resistente. Al mismo tiempo, el Reino Unido registró un superávit presupuestario, favorecido por un incremento de la recaudación del impuesto sobre las ganancias de capital y por una reducción de los pagos de intereses de la deuda.
Entre los valores individuales, Diageo avanzó un 4%, BAT subió más de un 2%, HSBC ganó un 0,6%, Barclays un 1,2%, Lloyds Banking un 1,8%, Unilever un 1,1% y Relx un 1,7%. En el conjunto de la semana, el FTSE 100 sumó un 2,3%, encadenando su cuarta subida semanal consecutiva.