El rendimiento del bono gubernamental canadiense a 10 años cayó hacia el 3,22% el viernes, alcanzando un mínimo de 12 semanas mientras los inversores reaccionaban a un histórico fallo de la Corte Suprema de Estados Unidos y a señales de desaceleración de la inflación. La decisión del tribunal de anular los aranceles globales del presidente Trump eliminó una fuente importante de presiones inflacionarias y redujo el riesgo de shocks de oferta relacionados con el comercio, desencadenando un rally en la deuda soberana norteamericana. Este movimiento se sumó a un contexto interno moderado: el IPC de enero se desaceleró al 2,3%, mientras que la medida recortada del Banco de Canadá se suavizó al 2,4%, lo que subraya una moderación en las presiones sobre los precios. Con la tasa de política monetaria en el 2,25% y las autoridades señalando que el nivel actual es apropiado, los mercados han aplanado la trayectoria esperada de las tasas y comprimido la prima por plazo. Una presión adicional a la baja sobre los rendimientos vino dada por la reversión parcial de las ganancias semanales en los precios del petróleo, a pesar de una reducción de 9 millones de barriles en los inventarios de Estados Unidos. En conjunto, la caída de los rendimientos refleja una creciente confianza en un escenario de inflación estable, a medida que la incertidumbre sobre el comercio global disminuye tras el revés legal para la Casa Blanca.