Los futuros del crudo WTI rondaron los 66,50 dólares por barril el lunes, cerca de un máximo de seis meses, mientras los inversores evaluaban las perspectivas de un acuerdo nuclear entre Estados Unidos e Irán, con nuevas conversaciones previstas para finales de esta semana. El ministro de Asuntos Exteriores de Irán afirmó que un resultado diplomático “ganar‑ganar” estaba al alcance y confirmó los planes para reunirse con el enviado estadounidense Steve Witkoff en Ginebra. Al mismo tiempo, algunos informes sugirieron que cualquier posible ataque militar estadounidense contra Irán probablemente se limitaría a objetivos militares o gubernamentales específicos, lo que alivió los temores de grandes interrupciones en el suministro de petróleo. Los participantes del mercado siguieron concentrados principalmente en los posibles riesgos de tránsito en el Estrecho de Ormuz, un punto de estrangulamiento clave para las exportaciones regionales de crudo. Mientras tanto, el plan del presidente Donald Trump de elevar los aranceles globales al 15% tras el rechazo del Tribunal Supremo a los “aranceles recíprocos” añadió una nueva dosis de incertidumbre a las perspectivas de la demanda de petróleo.