Las reservas de crudo en Estados Unidos aumentaron en 11,4 millones de barriles en la semana que terminó el 20 de febrero de 2026, revirtiendo por completo la caída de 0,61 millones de barriles de la semana anterior y superando ampliamente las previsiones, situándose en más de seis veces el incremento esperado de 1,85 millones de barriles.