La plata superó los 88 dólares por onza el miércoles, rebotando tras las pérdidas de la sesión anterior, ya que el aumento de las incertidumbres arancelarias, geopolíticas y macroeconómicas impulsó la demanda de activos refugio. El movimiento siguió al inicio, el martes, de un arancel global temporal del 10% por parte de Estados Unidos, que la Casa Blanca busca elevar al 15%, después de que la Corte Suprema anulara la semana pasada las amplias medidas de aranceles recíprocos del expresidente Donald Trump. Las tensiones geopolíticas también sostuvieron los precios, mientras los inversores siguen de cerca la tercera ronda de conversaciones nucleares entre Estados Unidos e Irán, que se celebrará en Ginebra el jueves. No obstante, nuevas subidas en los metales preciosos podrían verse limitadas por la disminución de las expectativas de un relajamiento monetario a corto plazo por parte de la Reserva Federal. La funcionaria de la Fed Susan Collins indicó que probablemente sea apropiado mantener las tasas de interés sin cambios durante un período prolongado, señalando una mejora del mercado laboral junto con persistentes riesgos inflacionarios.