La economía de Alemania creció un 0,3% en el cuarto trimestre de 2025, confirmando las estimaciones preliminares y marcando un claro repunte frente a la estancación registrada en el trimestre anterior. Se trató de la expansión trimestral más sólida desde el primer trimestre de 2025, apuntalada por la moderación de la inflación y la reducción de los costes de financiación, que contribuyeron a reforzar la demanda interna.
El consumo de los hogares aumentó un 0,5%, tras no mostrar crecimiento en el tercer trimestre, mientras que el gasto público subió un 1,1%, frente al 0,6% del trimestre anterior. La inversión en construcción también se recuperó de forma notable, con un aumento del 1,6% tras una caída del 0,7% en el tercer trimestre.
Estos avances se vieron parcialmente contrarrestados por una contribución negativa de las existencias, que restaron 0,3 puntos porcentuales al PIB, y de la demanda externa neta, que redujo el crecimiento en 0,1 puntos porcentuales, en parte debido al impacto de los aranceles de Estados Unidos.
En términos interanuales, la economía se expandió un 0,4% en el cuarto trimestre, frente al 0,3% del tercero. En el conjunto de 2025, el PIB aumentó un 0,2%, lo que supone una recuperación modesta tras la contracción del 0,5% registrada en 2024.