Las importaciones de crudo en Estados Unidos registraron un cambio de dirección relevante, al pasar de un descenso de **-1,132 millones de barriles** en la lectura previa a un aumento de **0,412 millones de barriles** en el dato más reciente, actualizado el **25 de febrero de 2026**.
Este giro desde territorio negativo a positivo sugiere una mayor entrada de crudo al mercado estadounidense respecto al período anterior, lo que podría reflejar ajustes en las compras externas de petróleo por parte de refinerías y operadores energéticos. El dato actual contrasta con la reducción previa y apunta a una posible normalización o incremento puntual de la oferta importada, en un contexto donde la evolución de los flujos de crudo sigue siendo un factor clave para la planificación de producción, inventarios y precios en el sector energético estadounidense.