El Banco de Corea mantuvo sin cambios su tipo de interés oficial en el 2,5% por sexta reunión consecutiva en febrero de 2026, prolongando la pausa en el ciclo de relajación, en línea con las expectativas del mercado. La decisión unánime refleja la confianza de los responsables de política monetaria en el apoyo continuo del sector de semiconductores y en una inflación estable, lo que permite al BOK disponer de más tiempo para evaluar los riesgos para la estabilidad financiera y reduce la necesidad de estímulos monetarios adicionales. Las autoridades también están vigilando de cerca la debilidad del won frente al dólar y el riesgo de que unos menores costes de financiación impulsen el crecimiento de la deuda de los hogares. Desde octubre de 2024, el banco central ha recortado su tipo de referencia en un total de 100 puntos básicos, hasta el 2,5%, para apuntalar el crecimiento económico y lo ha mantenido sin cambios desde mayo de 2025. En el plano macroeconómico, el banco revisó al alza su previsión de crecimiento del PIB para 2026, del 1,8% al 2,0%, y elevó su proyección de inflación media del 2,1% al 2,2%.