El indicador de confianza industrial de España, corregido por estacionalidad, mejoró hasta -2,6 en febrero de 2026, desde un -3,1 revisado en enero, alcanzando su nivel más alto desde septiembre de 2024. Este repunte se vio impulsado principalmente por unas expectativas más sólidas sobre la producción futura (6,5 frente a 1,6 en enero), a pesar del deterioro de la cartera de pedidos (-9,9 frente a -7,8) y de un aumento en los niveles de existencias (4,6 frente a 3,1).