Los inventarios de gas natural en Estados Unidos muestran una desaceleración en el ritmo de caída, según los últimos datos actualizados el 26 de febrero de 2026. El indicador de almacenamiento de gas natural pasó de una variación previa de -144B a una lectura actual de -52B, lo que indica que las extracciones desde almacenamiento continúan, pero a un ritmo considerablemente menor.
Esta moderación en la reducción de reservas sugiere una menor presión inmediata sobre la oferta almacenada, en comparación con el periodo anterior. Aunque el dato sigue siendo negativo —lo que implica que el consumo o las salidas superan a las inyecciones de gas a los depósitos— la brecha se ha estrechado de forma notable. Para los mercados energéticos y los inversores, esta evolución puede interpretarse como una señal de cierto reequilibrio entre oferta y demanda en el corto plazo.
La atención del mercado se centra ahora en la evolución de las condiciones climáticas y la demanda industrial, factores clave que determinarán si la tendencia hacia una menor extracción de inventarios se consolida en las próximas semanas o si, por el contrario, vuelve a intensificarse la caída de las reservas de gas natural en Estados Unidos.