Los futuros del crudo WTI subieron un 1,5% hasta alrededor de 66,30 dólares por barril el jueves, borrando pérdidas anteriores de casi el 3%, después de que los medios estatales iraníes informaran de que Teherán no permitiría que el uranio enriquecido fuera enviado fuera del país. Las declaraciones pusieron de relieve las persistentes tensiones en las negociaciones nucleares entre Estados Unidos e Irán en Ginebra, a pocos días de que venza el plazo fijado por el presidente Donald Trump para alcanzar un acuerdo, y reavivaron los temores de que un colapso de las conversaciones pueda interrumpir el suministro del productor miembro de la OPEP.
Los precios habían estado más bajos a primera hora de la sesión después de que mediadores de Omán describieran las conversaciones como “constructivas”, aunque se prevé que las negociaciones se reanuden más tarde en el día. El mercado petrolero sigue atrapado entre las expectativas de un exceso de oferta global y el aumento de los riesgos geopolíticos en Oriente Medio.
Al mismo tiempo, las exportaciones de crudo de Arabia Saudita se están acercando a un máximo de tres años, mientras que los envíos desde Irak, Kuwait y los EAU también han aumentado. Ahora, los participantes del mercado centran su atención en la reunión de la OPEP+ del domingo, en la que se está considerando un modesto aumento de la producción para abril.