La inflación subyacente de Tokio, medida por el índice de precios al consumidor (IPC) excluyendo alimentos y energía, volvió a terreno positivo en febrero de 2026. El indicador registró una variación mensual de 0,3%, tras el retroceso de -0,3% observado en enero de 2026, según los datos actualizados al 26 de febrero de 2026.
En términos de comparación mes a mes, la lectura de febrero supone un giro significativo respecto a la dinámica del mes anterior, cuando los precios en esta medida clave de inflación se habían contraído. El dato actual refleja, por definición, el cambio de precios de febrero respecto a enero, mientras que la cifra previa recogía la variación de enero frente a diciembre.
La mejora del IPC de Tokio excluyendo alimentos y energía será seguida de cerca por los mercados y analistas, ya que ofrece una señal temprana sobre la trayectoria de la inflación subyacente en Japón y puede influir en las expectativas sobre la orientación futura de la política monetaria.