El Nikkei 225 cayó un 0,8% hasta situarse por debajo de 13.700 puntos el viernes, retrocediendo desde máximos históricos y siguiendo las pérdidas de Wall Street, ya que las acciones tecnológicas volvieron a sufrir una fuerte presión vendedora a pesar de los sólidos resultados de Nvidia. Este movimiento puso de relieve la persistente sensibilidad del mercado a los riesgos relacionados con la IA, incluso cuando los inversores continúan dirigiendo capital hacia empresas tecnológicas asiáticas consideradas como las principales beneficiarias del actual desarrollo de la IA. El sentimiento hacia la renta variable japonesa se vio aún más presionado por las señales de tono agresivo del Banco de Japón, después de que el gobernador Kazuo Ueda y el miembro del consejo Hajime Takata mantuvieran abierta la posibilidad de una subida de tipos de interés a corto plazo. Su postura contrastó con el mensaje más acomodaticio del gobierno de la primera ministra Sanae Takaichi, que recientemente nominó a dos académicos reflacionistas para el consejo de política del BOJ. Las acciones tecnológicas lideraron el descenso, incluidas Advantest (-5,4%), Fujikura (-2,9%), Disco Corp (-4,5%), Tokyo Electron (-2,9%) y SoftBank Group (-3,6%).