El yuan extraterritorial se debilitó hasta alrededor de 6,85 por dólar el viernes, poniendo fin a una racha de cuatro sesiones al alza y retrocediendo desde el máximo de más de dos años alcanzado en la sesión anterior. El movimiento se produjo después de que el People’s Bank of China ajustara sus parámetros de política para reducir el costo de los forwards en dólares, al anunciar que recortaría el coeficiente de reservas por riesgo de tipo de cambio a cero desde el 20%, con vigencia a partir del 2 de marzo. Esto marca un giro respecto a su decisión de septiembre de 2022 de elevar dicho coeficiente con el fin de frenar la fuerte depreciación del yuan y contener las salidas de capital.
El sentimiento hacia el yuan se vio aún más afectado por los esfuerzos continuos del PBOC para contener la rápida apreciación de la moneda. El banco central fijó el tipo medio diario en 6,9228 por dólar, 800 puntos básicos por encima de la estimación de Reuters, la mayor desviación registrada. No obstante, incluso con la caída del viernes, el yuan extraterritorial sigue encaminado a registrar su mayor ganancia semanal desde abril de 2023.