El NZX 50 subió 52 puntos, o un 0,4%, para cerrar en 13.723 el viernes, revirtiendo las pérdidas iniciales y alcanzando su nivel más alto en seis semanas. Las alzas estuvieron lideradas por valores de servicios tecnológicos, logística y comercio minorista. Fue el segundo avance diario consecutivo del índice de referencia, ya que los inversores en gran medida pasaron por alto una fuerte caída en los futuros estadounidenses tras la debilidad del jueves en Wall Street, donde el S&P 500 y el Nasdaq retrocedieron a raíz de los resultados de Nvidia.
Las acciones de Nueva Zelanda también encadenaron su segunda ganancia semanal consecutiva y registraron un sólido aumento mensual del 2,2%. El sentimiento se vio apuntalado por las expectativas de que el Reserve Bank mantendrá una postura de política monetaria acomodaticia, apoyada por una inflación manejable y señales de mejora en el crecimiento económico tras años de estancamiento.
Ahora la atención se centra en los datos del PMI de febrero de China, el mayor socio comercial de Nueva Zelanda, que se publicarán la próxima semana. Medios de comunicación chinos locales han informado de una recuperación constante del gasto de los consumidores durante las vacaciones del Festival de Primavera, lo que refuerza las esperanzas de una demanda más resistente.
Entre los valores más destacados de la jornada figuraron T&G Global, con una subida del 4,3%; Hallenstein Glasson, con un alza del 3,4%; Millennium & Copthorne Hotels, que avanzó un 3,0%; y Seeka Ltd., que ganó un 2,4%.