La libra esterlina cayó por debajo de 1,35 dólares después de que el Partido Laborista británico perdiera unas elecciones parciales clave, reavivando las dudas sobre el liderazgo del primer ministro Keir Starmer. Labour fue derrotado en Gorton and Denton, cerca de Manchester —un escaño que había mantenido holgadamente en las elecciones generales de 2024—, con Green Party imponiéndose y Labour relegado al tercer puesto por detrás de Reform UK.
La sorpresa ha intensificado la incertidumbre sobre el futuro tanto de Starmer como de la canciller del Exchequer, Rachel Reeves, en medio de especulaciones de que podrían ser reemplazados por ministros más inclinados a incrementar el gasto público, lo que potencialmente añadiría más presión a unas finanzas públicas del Reino Unido ya muy tensionadas.
Al mismo tiempo, el índice de confianza del consumidor GfK del Reino Unido registró en febrero un descenso inesperado, ya que el aumento del desempleo lastró el ánimo de los hogares. En materia de política monetaria, los operadores están descontando cada vez más recortes de tipos de interés por parte del Bank of England, en respuesta a unos datos del mercado laboral más débiles y a una relajación continuada de las presiones inflacionistas.