El S&P 500 cayó un 0,4%, el Nasdaq retrocedió un 0,4% y el Dow Jones perdió un 1,1% el viernes, llevando a los tres índices de referencia a terreno negativo en febrero. Un informe de inflación más alto de lo esperado, combinado con un retroceso en las acciones tecnológicas, presionó a los mercados. Los datos sugirieron que las empresas están trasladando a los consumidores los costos relacionados con los aranceles, lo que complica el camino de la Reserva Federal hacia posibles recortes de tipos.
El sentimiento se vio afectado además por despidos significativos en Block y unas previsiones más débiles de lo esperado por parte de CoreWeave, cuyas acciones se hundieron un 18,6%. Nvidia amplió su reciente caída con un descenso del 4,1% en medio de crecientes dudas sobre la sostenibilidad del gasto de capital relacionado con la IA por parte de las grandes compañías tecnológicas.
No todos los valores tecnológicos tuvieron dificultades: Dell se disparó un 21,8% gracias a una demanda récord de sus servidores de IA y al anuncio de un importante programa de recompra de acciones. En contraste, pesos pesados del sector financiero como Apollo y Jefferies cayeron entre un 8,6% y un 9,3% en medio de una creciente preocupación por un posible efecto contagio en los mercados de crédito privado.
A pesar de la volatilidad, febrero registró un récord de 233.300 millones de dólares en autorizaciones de recompra de acciones corporativas, lo que ayudó a dar cierto apoyo a algunos valores de gran capitalización.