La economía de Turquía se expandió un 3,4% interanual en el cuarto trimestre de 2025, por debajo del 3,8% revisado del tercer trimestre y ligeramente por debajo de las expectativas del mercado, que apuntaban a un 3,5%. El crecimiento de la inversión fija se desaceleró notablemente hasta el 5,4% desde el 11,5% en el tercer trimestre, mientras que el gasto público pasó a terreno contractivo (-0,9% frente al 2,5%). Las exportaciones netas también lastraron el crecimiento general, ya que las exportaciones se redujeron aún más (-2,3% frente a -0,8%) y las importaciones siguieron aumentando (3,8% frente a 4,4%).
Estos factores adversos se compensaron parcialmente con la resistencia del consumo de los hogares, que se aceleró al 5,2% desde el 4,3% del trimestre anterior. Por el lado de la producción, la actividad se debilitó en la mayoría de los sectores, especialmente en la manufactura (0,9% frente a 7,6%), la construcción (8,6% frente a 14,1%), el comercio, transporte, alojamiento y servicios de comida (4,2% frente a 6,5%), y las actividades financieras y de seguros (4,1% frente a 11,1%).
En términos trimestrales, el PIB aumentó un 0,4%, moderándose desde una expansión revisada del 1,0% en el tercer trimestre. En el conjunto de 2025, la economía turca creció un 3,6%.