El FTSE 100 cerró el lunes con una caída de alrededor del 1,2% en 10.780 puntos, reflejando una ola vendedora global provocada por el conflicto en Oriente Medio tras los ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán durante el fin de semana. El aumento de los riesgos geopolíticos y la creciente incertidumbre llevaron a los inversores a deshacer posiciones en valores cíclicos y rotar hacia productoras de petróleo y empresas de defensa.
Los valores ligados al sector viajes fueron los más castigados, ya que el cierre del espacio aéreo en Oriente Medio, la suspensión de vuelos y la subida del precio del petróleo presionaron a aerolíneas, touroperadores, hoteles y navieras de cruceros. La matriz de British Airways, IAG, retrocedió un 5,5% tras cancelar vuelos, mientras que la compañía de cruceros Carnival se hundió un 8,1%.
El sector financiero también se vio presionado, con Standard Chartered cayendo un 5,3%, Barclays cediendo un 3,4% y Lloyds Banking Group perdiendo un 2,6%. Entre las empresas de consumo, JD Sports Fashion bajó un 5% y Burberry Group descendió un 4,7%.
En contraste, las acciones de defensa se comportaron mejor que el mercado, lideradas por BAE Systems, que subió un 6,1%. Los valores energéticos también avanzaron con fuerza, respaldados por un acusado repunte de los precios del petróleo y del gas: BP ganó un 2,1% y Shell sumó un 1,9%.