Las acciones estadounidenses protagonizaron un fuerte rebote el lunes y finalizaron cerca del nivel de equilibrio, después de que una potente ola de “buy the dip” borrara la mayor parte de las pérdidas registradas al inicio de la sesión. El S&P 500 cerró apenas por debajo del nivel plano y el Dow retrocedió un 0,2%, mientras que el Nasdaq Composite, que llegó a caer hasta un 1,6% durante la jornada, finalmente logró entrar ligeramente en territorio positivo. Los inversores volvieron a posicionarse en líderes tecnológicos con abundante liquidez como Nvidia y Microsoft —que subieron un 2,9% y un 1,5%, respectivamente—, reflejando confianza en su resiliencia a pesar del conflicto en Oriente Medio. Las acciones de defensa y energía también ofrecieron un apoyo clave, con Northrop Grumman repuntando un 6% y Exxon Mobil ganando un 1,1%, ya que los precios del petróleo se mantuvieron elevados tras el cierre del Estrecho de Ormuz. Aunque el fuerte repunte del ISM Manufacturing Prices Index hasta 70,5 reavivó los temores de inflación y empujó al alza los rendimientos del Tesoro, los mercados en gran medida hicieron caso omiso del impacto geopolítico. También hubo una fuerte demanda de valores populares entre minoristas, con Palantir avanzando un 5,8%.