Las bolsas europeas ampliaron sus pérdidas el martes, y tanto el STOXX 50 como el STOXX 600 cayeron alrededor de un 1,5% hasta sus niveles más bajos en aproximadamente un mes. El apetito por el riesgo siguió siendo frágil a medida que se intensificaba el conflicto en Oriente Próximo y los precios de la energía —en especial del gas natural— continuaban disparándose. Se espera que el repunte de los costes energéticos añada nuevas presiones alcistas sobre la inflación y pueda llevar al BCE a adoptar una postura de política monetaria más agresiva.
Los sectores financiero, de servicios públicos y tecnológico estuvieron entre los más débiles. ASML Holding retrocedió un 2,5%, HSBC Holdings cayó un 2,1%, mientras que LVMH y Roche perdieron un 2,1% y un 1,6%, respectivamente. Novartis también se movió a la baja, con un descenso del 1,1%.
Las acciones de Beiersdorf se desplomaron alrededor de un 14% después de que la empresa advirtiera de que sus previsiones para 2026 serían más débiles de lo anticipado previamente, señalando presiones derivadas de los costes y del tipo de cambio. Intertek cedió cerca de un 10% después de publicar unos resultados por debajo de las expectativas de los inversores.
En contraste, los valores energéticos y de defensa registraron un mejor desempeño. Repsol subió un 1,5%, BP avanzó un 1,6%, mientras que Maersk y Leonardo sumaron en torno a un 0,6% cada una.