El rendimiento del OAT francés a 10 años avanzó hacia el 3,4%, su nivel más alto desde el 11 de febrero, a medida que el aumento de las tensiones en Oriente Medio desestabilizó los mercados globales e impulsó a los inversores a moderar sus expectativas de recortes inminentes de los tipos de interés por parte de los principales bancos centrales, en medio de renovadas preocupaciones inflacionarias. El fuerte incremento de los precios del gas natural y del crudo —impulsado por el cierre formal del Estrecho de Ormuz y la continuación de la suspensión de las exportaciones de GNL de Qatar— ha intensificado los temores a interrupciones en el suministro energético mundial. Se espera que el encarecimiento de la energía refuerce las presiones inflacionarias en toda Europa, lo que podría empujar al Banco Central Europeo hacia una postura de política monetaria más agresiva. Los participantes del mercado también están a la espera de las principales cifras de inflación de la Eurozona que se publicarán más tarde hoy, las cuales probablemente ofrecerán indicios más claros sobre la dinámica subyacente de los precios y la trayectoria futura de la política monetaria en la región.