Los futuros de la renta variable estadounidense cayeron con fuerza el martes, ya que la ausencia de una desescalada significativa en la guerra que involucra a Irán ensombreció las perspectivas económicas globales. Los futuros sobre el S&P 500 y el Dow retrocedían alrededor de un 0,4%, mientras que los contratos del Nasdaq 100 caían más de un 1,7%, con los tres índices deslizándose hasta, al menos, sus niveles más bajos del año.
Las hostilidades entre Irán y los aliados de Estados Unidos en Oriente Medio entraron en su cuarto día, con ataques contra infraestructuras energéticas en el Golfo Pérsico y una amenaza oficial de Irán de atacar cualquier buque que transite por el estrecho de Ormuz. Los precios de referencia del petróleo y del gas natural repuntaron, lo que impulsó con fuerza al alza las rentabilidades de los Treasury a lo largo de toda la curva y lastró a todos los sectores sensibles al crédito. Grandes valores tecnológicos, como Nvidia, Microsoft, Apple y Alphabet, cotizaban a la baja en las operaciones previas a la apertura.
En el sector financiero, el sentimiento se deterioró a medida que los inversores se apresuraban a reembolsar sus participaciones en un fondo emblemático de crédito privado, lo que intensificó las preocupaciones en un segmento ya alterado por la decisión de Blue Owl de suspender los reembolsos. En contraste, Target cotizaba al alza tras publicar unas previsiones optimistas.