El S&P Global Australia Services PMI Business Activity Index se moderó a 52.8 en febrero desde 56.3 en enero, según los datos definitivos, pero siguió indicando una sólida expansión de la actividad en el sector servicios, que ya se ha prolongado por algo más de dos años. La lectura más suave reflejó una moderación tanto de la actividad como del crecimiento de los nuevos negocios. Los nuevos pedidos aumentaron a un ritmo más lento, aunque aún sólido, respaldados por el lanzamiento de nuevos productos y una base de clientes en expansión.
El empleo aumentó al ritmo más rápido en casi tres años, ya que las empresas ampliaron sus plantillas para gestionar las cargas de trabajo continuas. No obstante, la capacidad siguió bajo presión, lo que contribuyó a un nuevo incremento de los trabajos pendientes. La demanda externa también mejoró, aunque el aumento de los nuevos negocios de exportación fue más moderado que en enero.
La confianza empresarial se debilitó en febrero, y las empresas mencionaron preocupaciones sobre las perspectivas más amplias de la economía y una competencia cada vez más intensa. En el frente de los costos, la inflación de los precios de los insumos repuntó, impulsada por el aumento de los costos laborales y de los servicios públicos. A su vez, la inflación de los precios de venta también se aceleró, alcanzando un máximo de seis meses.