La economía australiana creció un 0,8% trimestral en el cuarto trimestre de 2025, por encima de la expansión revisada del 0,5% en el tercer trimestre y superando las expectativas del mercado del 0,6%. Fue el 17.º trimestre consecutivo de crecimiento, impulsado por una sólida demanda interna respaldada tanto por el sector privado como por el sector público. En términos interanuales, el PIB aumentó un 2,6%, superando las previsiones del 2,2% y tras registrar un incremento del 2,1% en el tercer trimestre. Se trató del crecimiento anual más fuerte desde el primer trimestre de 2023.