El índice de referencia KOSPI se desplomó más de un 6% hasta alrededor de 5.440 puntos el miércoles, marcando su nivel más bajo en casi tres semanas, ya que el recrudecimiento de las tensiones en Oriente Medio impulsó los precios del petróleo al alza e intensificó la aversión al riesgo a nivel global. Los precios del crudo repuntaron después de que Irán interrumpiera el transporte marítimo en el Estrecho de Ormuz, con el Brent cerrando por encima de 81 dólares por barril y el WTI acercándose a 75 dólares. El fuerte aumento de los costos de la energía ha acentuado la preocupación por el incremento de la factura de importación y la inflación en Corea del Sur, muy dependiente de las importaciones energéticas. A esto se sumaron las presiones bajistas procedentes de las caídas registradas durante la sesión previa en Wall Street.
El retroceso estuvo liderado por los principales exportadores de gran capitalización, entre ellos Samsung Electronics (-5,1%), SK hynix (-3,9%), Hyundai Motor (-7,2%), Kia Corp (-8,1%), LG Energy Solution (-5,0%) y SK Square (-7,6%). El won surcoreano también se debilitó aún más, lo que agravó las salidas de capital extranjero e intensificó las presiones inflacionarias importadas, tras las ventas netas récord de renta variable por parte de inversores extranjeros registradas en febrero.