El rendimiento del bono gubernamental japonés a 10 años cayó 5 puntos básicos hasta el 2,1% el miércoles, ya que la escalada del conflicto en Oriente Medio y el aumento de los precios de la energía oscurecieron aún más las perspectivas para la política monetaria del Bank of Japan. El país se enfrenta al doble desafío de un débil crecimiento económico y una inflación elevada impulsada por riesgos externos, lo que ha llevado a los operadores a reevaluar sus expectativas sobre futuras subidas de tipos del BOJ. Aun así, el miembro de la junta del BOJ, Ryozo Himino, afirmó que el banco central sigue preparado para realizar los ajustes de política necesarios a pesar de la volatilidad y la incertidumbre del mercado, y añadió que las tasas de interés podrían moverse hacia un nivel neutral si la inflación subyacente se acelera hacia el objetivo del BOJ. El martes, una subasta de bonos del gobierno japonés (JGB) a 10 años registró una demanda mayor de la esperada, con una relación de cobertura de 3,3, frente al 3,02 de la subasta anterior y por encima del promedio de 12 meses de 3,23.