El FTSE 100 cotizó prácticamente sin cambios el miércoles tras dos sesiones de fuertes caídas, mientras los inversores reevaluaban las condiciones generales del mercado. Los pesos pesados del sector energético BP y Shell retrocedieron un 1,1% y un 0,9%, respectivamente, a pesar de que los precios del crudo se mantenían al alza, devolviendo parte de las sólidas ganancias registradas a principios de la semana. El sentimiento en el mercado petrolero se vio respaldado por los comentarios de Donald Trump sobre la protección de los envíos de petróleo, lo que ayudó a moderar los temores a una importante interrupción del suministro.
El sector financiero siguió bajo presión ante la preocupación de que una inflación persistente pueda lastrar el crecimiento global. HSBC Holdings cayó un 1,5%, mientras que Barclays y Lloyds Banking Group retrocedieron cada uno un 0,6%. En cambio, las acciones defensivas registraron un modesto interés comprador: AstraZeneca, GlaxoSmithKline, Unilever y British American Tobacco avanzaron ligeramente. BAE Systems subió más de un 1%, y las mineras Rio Tinto y Anglo American ganaron alrededor de un 0,7% cada una.